El incendio, ya extinguido, no ha causado heridos y el Ayuntamiento de Palos de la Frontera no descarta que pueda haber sido provocado.

Un aparatoso incendio ha calcinado alrededor de 300 chabolas en el asentamiento ubicado en el polígono San Jorge, en Palos de la Frontera, dejando a decenas de personas sin un lugar donde vivir. El fuego, que quedó completamente extinguido durante la madrugada de este lunes, no ha provocado daños personales.

Las llamas se declararon en torno a las 22:30 horas y obligaron a movilizar un amplio dispositivo de emergencias integrado por efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos, el Plan Infoca, Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y los servicios sanitarios del 061. La rápida intervención de los equipos evitó que el incendio alcanzara las empresas y naves industriales situadas en las inmediaciones del asentamiento.

La alcaldesa de Palos de la Frontera, Milagros Romero, ha confirmado que unas 300 infraviviendas resultaron afectadas por el fuego, uno de los incendios más importantes registrados en este enclave en los últimos años. Aunque el balance no deja víctimas, numerosas personas han perdido todas sus pertenencias como consecuencia del avance de las llamas.

Desde el Ayuntamiento han explicado que las causas del incendio continúan bajo investigación. No obstante, la regidora ha señalado que no se descarta que el fuego pudiera haber sido intencionado, recordando que este tipo de sucesos se repiten con frecuencia en este asentamiento y que recientemente ya se había producido otro episodio similar.

Por su parte, la Junta de Andalucía ha indicado que serán las investigaciones y los informes técnicos los que determinen el origen del incendio una vez concluyan las labores de inspección sobre el terreno.

Mientras tanto, el Ayuntamiento, junto con Cruz Roja y los servicios sociales, trabaja para atender las necesidades más urgentes de las personas afectadas, facilitando ayuda humanitaria y buscando alternativas temporales de alojamiento para quienes lo han perdido todo tras el incendio.

El asentamiento de Palos de la Frontera alberga cada año a numerosos trabajadores temporeros que llegan a la provincia durante las campañas agrícolas, una realidad que vuelve a poner el foco sobre las condiciones de habitabilidad de estas infraviviendas y la necesidad de buscar soluciones duraderas para evitar que tragedias como esta vuelvan a repetirse.

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