Uno de los momentos más esperados en la provincia se repite cada 26 de junio con una de las tradiciones más arraigadas, la Saca de las Yeguas.
Si hablamos de Almonte, no podemos olvidar uno de los momento más míticos, la Saca de las Yeguas. Un año más los yegüerizos volverán a portar su pañuelos de hierba, chivatas y sombreros, para adentrarse en lo más profundo de Doñana y así cumplir una de las tradiciones centenarias con más arraigo en el pueblo de Almonte.
Los ganaderos entrarán a buscar el ganado a las distintas zonas de las marismas de Doñana, La Marismilla, Las Nuevas, el Rincón del Pescador, la Vuelta de la Madre, Matasgorda, El Lobo, Las Mogeas y el Lucio de las Yeguas. Tras ello, las reunirán frente en la playa frente a El Rocío y el 26 de junio se dirigirán hacia Almonte, pasando antes por la aldea de El Rocío, donde las yeguas y los yegüerizos son bendecidos por el sacerdote ante las puertas del Santuario.
Como cada año, los yegüerizos almonteños ya han comenzado a adentrarse en las marismas del Espacio Natural de Doñana para reunir a las yeguas marismeñas que pastan en libertad durante todo el año.
Uno de los instantes más simbólicos de la jornada será el paso de las tropas de yeguas por las puertas del Santuario de El Rocío, donde animales y yegüerizos recibirán la tradicional bendición antes de continuar su camino hacia Almonte. Tras una parada en los pinos, las tropas se organizarán para realizar su entrada escalonada en el municipio, protagonizando un espectáculo que cada año congrega a miles de vecinos y visitantes.
El recorrido por las calles de Almonte culminará en el Recinto Ganadero Huerta de la Cañada, donde los animales permanecerán varios días para la realización de tareas tradicionales como la tusa —corte de crines y cola—, el herrado, la identificación del ganado y las actividades vinculadas al mercado ganadero.
Más de cinco siglos de historia
La Saca de las Yeguas está considerada una de las tradiciones ganaderas más antiguas de Europa. Aunque existen referencias anteriores, fue en 1504 cuando una ordenanza del Duque de Medina Sidonia reguló oficialmente esta práctica, vinculándola a la festividad de San Pedro, patrón de Almonte.
Durante siglos, la llegada de las yeguas al municipio permitió la celebración de ferias ganaderas y labores agrícolas fundamentales para la economía local. Hoy, más de 520 años después, el evento mantiene intacta su esencia y continúa siendo una seña de identidad para los almonteños.
Un impulso económico y turístico para Almonte
Además de su valor histórico y cultural, la Saca de las Yeguas supone una importante inyección económica para Almonte y su entorno. La celebración atrae cada año a miles de turistas, fotógrafos y amantes de la naturaleza que acuden para contemplar un espectáculo único en el mundo.
La raza equina marismeña, considerada autóctona y de gran valor genético, se convierte durante estos días en la gran protagonista de una tradición que contribuye también a la conservación del ecosistema de Doñana.
La Junta de Andalucía continúa trabajando en la declaración de la Saca de las Yeguas como Bien de Interés Cultural (BIC), una figura de protección que reforzaría el reconocimiento y conservación de este evento histórico.
Instituciones, asociaciones ganaderas y administraciones coinciden en destacar la importancia de una tradición que trasciende las fronteras de Huelva y Andalucía para convertirse en un referente internacional del patrimonio cultural vinculado al mundo rural y al medio natural.
Una tradición viva que mira al futuro
Con más de 1.500 cabezas de ganado y miles de personas pendientes de su recorrido, la Saca de las Yeguas vuelve a demostrar por qué sigue siendo uno de los acontecimientos más espectaculares y emocionantes de España.
Cada 26 de junio, Almonte renueva su vínculo con Doñana y con una historia que se transmite de generación en generación, manteniendo viva una tradición que forma parte del alma de este municipio onubense.
