El ambiente en el recinto ganadero de Almonte refleja estos días la convivencia entre tradición y trabajo ganadero.
Almonte vive estos días uno de sus momentos más característicos en el Recinto Ganadero, donde se están desarrollando las labores de saneamiento, manejo y control sanitario de las yeguas y potros de raza marismeña, dentro del seguimiento habitual que se realiza a este ganado marismeño. Estas actuaciones, conocidas popularmente como el saneamiento y los «días de trato”, forman parte esencial de la tradición y garantizan el bienestar y la conservación de los animales.
En estas jornadas previas a la salida del ganado de vuelta a la marisma, el saneamiento veterinario permite revisar el estado de los animales, asegurar su identificación y realizar los controles necesarios antes de su traslado, en una práctica que se ha mantenido generación tras generación.
El ambiente en el recinto refleja la convivencia entre tradición y trabajo ganadero, con los yegüerizos realizando las tareas de agrupación, selección y preparación de los equinos, en un proceso que requiere coordinación y conocimiento del comportamiento del ganado en las marismas.
Mañana está previsto que las yeguas regresen de nuevo a la marisma, retomando su ciclo habitual de pastoreo en este entorno natural característico de Doñana. Tras los trabajos de manejo, saneamiento y estancia en el Recinto Ganadero, los animales volverán a dispersarse por las zonas húmedas y pastos de la marisma, donde continúan su vida en libertad dentro de este sistema tradicional de aprovechamiento ganadero.
La Saca de las Yeguas continúa consolidándose así como una de las expresiones más representativas del vínculo entre el territorio, el caballo marismeño y las tradiciones de Almonte, donde el cuidado del ganado y el legado cultural se mantienen estrechamente unidos.
