“De Nestares a Moguer”, la obra que indaga en la familia del poeta Juan Ramón Jiménez

“De Nestares a Moguer”, la obra que indaga en la familia del poeta Juan Ramón Jiménez. María Antonia Moreno es la autora de este cuarto número de la colección, con la que la Fundación saca a la luz parte del material del Centro de Estudios Juanramonianos. 

La Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez ha publicado una nueva entrega de los ‘Cuadernos juanramonianos’, que lleva por título “De Nestares a Moguer. El origen del asentamiento de Víctor Jiménez Jiménez. Los patrimonios y las herencias de Ramón Rodríguez Sáenz y de su hermano Eustaquio Jiménez Jiménez”, obra de María Antonia Moreno. Se trata del cuarto número de esta colección, que da cabida a aquellas publicaciones que, sin ser artículos ni libros, están fuera del formato intermedio y que, además, contribuyen a sacar a la luz el gran volumen de material investigado a diario en el Centro de Estudios Juanramonianos.

La publicación es fruto del interés de la autora por aquellos oriundos de La Rioja que se instalaron en la provincia de Huelva. Tras descubrir una importante colonia de cameranos en la población de Ayamonte y habiéndose sorprendido de sus logros y de sus exitosos negocios mercantiles y financieros, profundiza en el estudio de algunos miembros de aquellos que formaron parte también de otra importante colonia de riojanos dispuesta en la población de Moguer. Debido a ello, era inevitable no profundizar en el conocimiento de Ramón Rodríguez Sáenz de Villarreal, pariente y paisano de los hermanos Jiménez Jiménez, naturales todos ellos del término riojano de Nestares.

La mayor parte de la obra está dedicada al conocimiento del matrimonio compuesto por Ramón Rodríguez y Mercedes Sáenz. Aun teniendo parientes en otras ciudades andaluzas, Ramón comenzó a ser vecino de Moguer con apenas treinta años de edad. En Moguer residían otros oriundos de La Rioja. Su propia esposa sería hija de un también comerciante llamado Diego Sáenz de Valdeosera natural de la villa de Cabezón de Cameros. A la muerte de Ramón acontecida en 1856, los bienes de la pareja superaban los tres millones de reales de vellón y estaban dispuestos en relevantes inmuebles y bodegas, en numerosas fincas localizadas en diferentes términos onubenses y en otros numerosos y exitosos negocios.

En la segunda parte del trabajo se observan aspectos de Eustaquio Jiménez Jiménez, a quien Ramón no solo nombró como heredero sino que agradeció su colaboración en el desarrollo de sus negocios. Conoceremos aspectos de la personalidad del tío de Juan Ramón Jiménez fallecido en Francia en 1859 con treinta y seis años de edad. La migración de Víctor Jiménez Jiménez, padre de Juan Ramón Jiménez, estuvo motivada por la necesidad de continuar unas negociaciones llevadas a cabo previamente por Eustaquio su hermano y por su pariente Ramón Rodríguez Sáenz de Villarreal.

Algunos de los hitos biológicos de nuestros protagonistas han sido precisados con exactitud gracias a la colaboración del Centro de Estudios Juanramonianos de la Casa Museo Zenobia y Juan Ramón, al que la autora agradezce “la inmediatez y valía” de todas sus aportaciones.

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