Beber agua, comidas ligeras, no exponerse al sol y evitar salir a la calle en las horas centrales del día, entre las principales recomendaciones.
La EMA ofrece una serie de recomendaciones a la población para prevenir riesgos asociados al calor. Es fundamental beber agua de forma periódica y continua, cada dos horas como máximo, aunque no se tenga sensación de sed. En cuanto a la hidratación, hay que prestar especial atención a personas mayores, enfermos crónicos y niños pequeños, asegurarse de que beben mucha agua y evitar que salgan a la calle en las horas centrales del día.
Se recomiendan durante estos días de altas temperaturas las comidas ligeras, frías y frescas, evitando las copiosas y muy calientes y el consumo de alcohol.
EMA aconseja cerrar bien las ventanas, cortinas y persianas más expuestas al sol durante las horas de más calor y usar el ventilador o el aire acondicionado. Si no se dispone de estos aparatos, lo más aconsejable es permanecer en las habitaciones más frescas de la casa, así como tomar baños o refrescarse la piel con toallas húmedas.
Hay que evitar salir a la calle en las horas centrales del día, y cuando haya que hacerlo se debe usar protección solar, sombrero o gorra y gafas de sol homologadas para protegernos del sol. Es mejor vestir con ropas claras y de tejidos ligeros y llevar siempre una botella de agua, también en los desplazamientos en coche, para permanecer hidratados.
Se debe dejar el ejercicio y los esfuerzos físicos para las primeras horas del día o el anochecer. Y es muy importante recordar que no se puede dejar nunca a nadie, tampoco a las mascotas, en el interior de vehículos parados, ni siquiera por un momento.
Ante cualquier situación de emergencia, la ciudadanía tiene a su disposición el teléfono 1-1-2, gratuito, multilingüe y activo las 24 horas todos los días del año.
