Marismas del Odiel uno de los grandes refugios naturales para las aves migratorias en Andalucía tras los resultados obtenidos durante diez años de seguimiento científico en este espacio protegido de la provincia de Huelva.
Las Marismas del Odiel han vuelto a situarse como uno de los grandes refugios naturales para las aves migratorias en Andalucía tras los resultados obtenidos durante diez años de seguimiento científico en este espacio protegido de la provincia de Huelva. En este periodo, los investigadores han logrado estudiar más de 1.700 ejemplares pertenecientes a 25 especies distintas.
El trabajo, desarrollado por SEO/BirdLife junto a técnicos y voluntarios especializados, se centra principalmente en el anillamiento científico de aves acuáticas y marinas. Estas campañas se realizan cada verano y permiten recopilar información clave sobre las rutas migratorias, la longevidad de las especies y sus zonas de reproducción o invernada.
Entre los resultados más destacados figura la recuperación de aves anilladas hace casi veinte años, como un zampullín cuellinegro localizado nuevamente en el mismo enclave tras casi dos décadas. También se registró un fumarel común marcado veinte años atrás, unos datos considerados de gran valor para la comunidad científica europea.
En los últimos años, el proyecto ha incorporado sistemas de lectura a distancia mediante anillas especiales, lo que ha permitido obtener información desde numerosos países europeos y africanos. Gracias a esta técnica, los investigadores han podido seguir el recorrido de aves detectadas en lugares tan alejados como Senegal, Namibia, Reino Unido, Francia o Suecia.
Los responsables del programa destacan que este tipo de estudios son fundamentales para conocer el impacto del cambio climático sobre los humedales y mejorar las estrategias de conservación. Además, recuerdan que las aves migratorias son un indicador directo del estado ambiental de espacios naturales como las Marismas del Odiel.
Este enclave natural, situado entre los ríos Tinto y Odiel, mantiene un importante reconocimiento internacional gracias a figuras de protección como la Reserva de la Biosfera o la Zona de Especial Protección para las Aves, consolidándose como uno de los humedales más valiosos del litoral andaluz.
