La Santísima Cruz de Abajo llenar vuelve a llenar Escacena de fe y devoción.
Escacena del Campo celebró del 22 al 26 de julio sus tradicionales fiestas en honor a la Santísima Cruz de Abajo. La programación comenzó el miércoles con el engalanamiento de la calle Rábida, donde el Grupo Joven de la Hermandad, junto a numerosos hermanos, decoró la vía con exornos florales antes del tradicional encendido del alumbrado, dando así el pistoletazo de salida a las fiestas.
Asimismo, el jueves estuvo marcado por la celebración de la Gran Gala, en la que se hizo entrega de las medallas a los nuevos hermanos y a los integrantes del Grupo Joven. Posteriormente, Lola Rebollo Lepe pronunció el pregón anunciador de las fiestas, en una velada que también contó con actuaciones musicales y un gran ambiente de convivencia.
Uno de los momentos más esperados llegó el viernes con el Santo Rosario, que recorrió las calles de Escacena acompañado por la Banda de Cornetas y Tambores Vera Cruz de Utrera y el tamborilero Alejandro Martínez. Tras la llegada del cortejo a la capilla, las puertas del templo se abrieron para dar paso a una noche de actuaciones musicales y actividades festivas que se prolongaron hasta la madrugada.
El sábado, la tradicional diana, amenizada por la charanga ‘A Destiempo‘, despertó al municipio para dar comienzo a una jornada repleta de actividades. La caseta acogió una gran caldereta al mediodía y, por la tarde, los más pequeños disfrutaron de una programación especial con juegos, colchonetas y actividades infantiles. La noche continuó con actuaciones musicales, la tradicional quema del toro de fuego infantil y del toro de fuego, además de una fiesta joven que reunió a numerosos asistentes.
Las fiestas culminaron el domingo, día grande para hermanos y devotos de la Santísima Cruz de Abajo. La Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de La Palma del Condado recorrió las calles del municipio antes de acompañar la salida procesional de la Santísima Cruz de Abajo hacia la iglesia del Divino Salvador.
La Solemne Función Principal fue presidida por el reverendo Víctor Manuel Martín Lepe y contó con el acompañamiento musical del grupo Almorada, que también interpretó varias piezas a la salida del templo. Finalizada la eucaristía, la procesión continuó por las calles de Escacena hasta regresar a su capilla entre salvas de cohetes y fuegos artificiales, poniendo el broche de oro a unas fiestas que concluyeron con un tradicional bingo.
