Una nueva mejora dio ayer paso la prisión onubense de La Ribera. Una mejora, centrada en la convivencia entre sus internos, para así eliminar las desigualdades y hacer más fácil el itinerario penitenciario de las mujeres.

Todo esto se ha conseguido gracias a la puesta en funcionamiento de la Unidad Terapéutica Educativa (UTE) mixta, la primera de toda Andalucía en la que cumplen condena 17 hombres y 8 mujeres en un nuevo paso a la normalización de las relaciones personales en un entorno hasta el momento ajeno a algo que, fuera de los muros es completamente normal.

Estos internos, han sido seleccionados entre aquellos en los que la convivencia no supondría un problema, aunque desde las Instituciones Penitenciarias se insiste que “no hay ningún filtro ni por tipo, ni por condena, ni por delito cometido, ni por nacionalidad”. Simplemente el interno debe solicitarlo de manera voluntaria y someterse a las normas que rigen su funcionamiento.

Ellos son sus propios responsables, los que tienen la primera y la última palabra. Deben de cumplir una serie de normas. El exterior de las instalaciones son bastante parecidas al resto. Patios llenos de colores vivos que ayudan olvidar aquellos signos que indican que se encuentran en la cárcel.

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