El incendio, declarado el pasado 6 de agosto, ha afectado a unas 33.000 hectáreas y ha requerido un amplio dispositivo de emergencia marcado por las dificultades del terreno y las condiciones meteorológicas.
El Plan Infoca ha dado por extinguido a las 21.00 horas de este viernes el incendio forestal declarado el pasado 6 de agosto en el paraje de Raboconejo, en Niebla, después de dos semanas de intensos trabajos para controlar y finalmente sofocar las llamas. El fuego ha afectado a unas 33.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los incendios más graves registrados en la provincia de Huelva.
El incendio ha supuesto un importante desafío para los equipos de emergencia debido a las condiciones que han acompañado a su evolución. Entre las principales dificultades se encontraban los cambios de viento, la complicada orografía, la elevada cantidad de combustible vegetal y la inversión térmica, además de la aparición de fenómenos convectivos que dificultaron las labores de extinción.
Durante estas dos semanas, numerosos efectivos han trabajado para contener el avance de las llamas y proteger a las poblaciones y espacios naturales situados en las zonas afectadas.
Reconocimiento a los equipos de emergencia
El vicepresidente primero y consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha comunicado la extinción del incendio y ha destacado el trabajo realizado durante estos días para hacer frente a un fuego que ha calificado de «complejo, difícil y peligroso».
Sanz ha agradecido la labor de los bomberos forestales, equipos técnicos y especialistas del Plan Infoca, así como de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y de los consorcios de bomberos de Huelva y Sevilla y el Parque de Bomberos de Huelva capital.
El responsable de la Junta también ha puesto en valor el comportamiento de los vecinos de los municipios afectados, al que ha calificado de ejemplar durante la emergencia.
Con la extinción del incendio comienza ahora una nueva etapa centrada en la evaluación de los daños y la recuperación de las zonas afectadas. El territorio tendrá por delante un largo proceso para recuperar parte de la vegetación y los ecosistemas dañados por el fuego.
