La aldea se encuentra con el suelo saturado tras los temporales, este es el episodio de lluvias más intenso desde 1989.
El Rocío continúa afrontando las consecuencias de las intensas lluvias provocadas por la borrasca Marta, que han dejado una situación compleja en distintos puntos del núcleo urbano. Aunque en estos momentos no se están registrando precipitaciones, el riesgo de inundaciones se mantiene debido a que los cauces y arroyos siguen recibiendo el agua acumulada en las zonas más altas de la provincia, con un suelo completamente saturado tras el episodio de lluvias más intenso desde 1989.
El Ayuntamiento de Almonte mantiene activos los servicios de vigilancia y emergencia, centrando su mayor preocupación en la zona del Caño Marín, uno de los puntos más afectados. Por motivos de seguridad, se ha procedido al corte de la calle Torre la Higuera en ambos sentidos, una medida preventiva ante la persistencia del caudal y el riesgo para la circulación.
Desde el consistorio se ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que actúe con prudencia y paciencia, respetando en todo momento la señalización instalada y las indicaciones de los servicios de emergencia, fundamentales para garantizar la seguridad de vecinos y visitantes.
Asimismo, el Ayuntamiento de Almonte ha puesto en marcha un dispositivo especial de arreglo y mantenimiento las 24 horas del día con el objetivo de recuperar la normalidad en El Rocío lo antes posible. El operativo comenzó este domingo a las 6:00 de la mañana y trabaja de forma ininterrumpida, sin esperar a que cesen completamente las lluvias.
Los trabajos se desarrollan siguiendo una planificación progresiva, comenzando por las zonas más altas y avanzando hacia las más bajas, con prioridad en las calles que presentan un mayor grado de afectación. El objetivo es mejorar y aliviar el estado de las vías, dentro de las limitaciones que impone la meteorología.
Desde el Ayuntamiento subrayan que, pese a las dificultades, los equipos municipales seguirán actuando sin descanso, con el compromiso de devolver a El Rocío las mejores condiciones posibles. Un esfuerzo constante, paso a paso, pero sin detenerse, hasta superar una situación excepcional marcada por unas lluvias históricas.
