Una jornada cargada de emoción, fe y sentimiento en la Coronación Canónica de su patrona, Nuestra Señora de la Coronada.
La localidad de Calañas ha vivido este fin de semana uno de los acontecimientos más importantes de su historia reciente con la Coronación Canónica de su patrona, Nuestra Señora de la Coronada. Una jornada cargada de emoción, fe y sentimiento que quedará para siempre en la memoria de los calañeses.
El acto solemne tuvo lugar en el paraje de El Real y estuvo presidido por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, quien impuso la corona a la venerada imagen en presencia de la Real e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora de la Coronada, autoridades civiles y religiosas, así como cientos de vecinos y devotos llegados de distintos puntos de la provincia.
La ceremonia congregó a todo un pueblo que respondió masivamente a esta cita histórica, llenando el recinto de fervor y orgullo. Entre las autoridades presentes destacó el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano Contreras, acompañado por los diputados provinciales Manuel Cayuela, Gracia Baquero y José Carlos Roda, quienes quisieron compartir con Calañas la trascendencia de este momento.
Tras la coronación, la patrona recorrió las calles de la localidad en una emotiva procesión de regreso, reencontrándose con su pueblo entre aplausos, vivas y muestras de cariño. La imagen, ya coronada, volvió a caminar entre las casas de Calañas acompañada por miles de personas que vivieron con profunda emoción este acontecimiento largamente esperado.
La Hermandad de Nuestra Señora de la Coronada y el conjunto de los vecinos han expresado su satisfacción y alegría por una jornada que marca un antes y un después en la devoción mariana del municipio. La Coronación Canónica de la patrona se convierte así en una página imborrable de la historia de Calañas y de toda la provincia de Huelva.
Con este reconocimiento de la Iglesia a la profunda devoción que el pueblo profesa a su patrona, Nuestra Señora de la Coronada queda desde hoy aún más unida al corazón de los calañeses, que han vivido un día inmenso, cargado de fe, tradición y emoción.
