Los niveles de agua de la marisma han aumentado de manera considerable tras las últimas lluvias, poniendo en peligro el ganado.

Las fuertes lluvias y el paso de varias borrascas han provocado importantes cambios en la zona de las marismas de Doñana, uno de los ecosistemas más valiosos y bellos del entorno natural de la provincia. Este espacio, hogar de una rica diversidad de flora y fauna, también es lugar de vida para yeguas y ganado que pastan libremente en la marisma.

Ante estas circunstancias, los ganaderos responsables de los animales, conscientes de los riesgos que conlleva el aumento del nivel del agua, han permanecido atentos para garantizar su bienestar. En momentos difíciles como estos, la protección de Doñana requiere presencia sobre el terreno, conocimiento del medio y actuaciones responsables.

Desde el Ayuntamiento afirman, que una vez más, Almonte ha dado ejemplo, pues los ganaderos y yegüerizos, personas profundamente ligadas a la Marisma y conocedoras de sus ciclos naturales, actuaron el sábado con rapidez y compromiso para poner a salvo al ganado y contribuir a la preservación del equilibrio natural de este espacio único.

Se trata de una labor que va más allá de una respuesta puntual ante una emergencia, de esta forma se ha mostrado el reflejo de una tradición transmitida de generación en generación, basada en el respeto al territorio y en el cuidado constante de Doñana.

«Almonte y su gente vuelven así a demostrar que son los verdaderos cuidadores de la Marisma, defensores de un patrimonio natural que forma parte de su identidad y de su historia», han afirmado desde el Ayuntamiento de Almonte.

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