Hablamos con María Márquez, candidata número uno por Huelva en las elecciones al Parlamento Andaluz.
ECN: María, me gustaría preguntarle en primer lugar por su vinculación a Huelva y al PSOE-A de Huelva.
MM: Mi vinculación con Huelva es absoluta. Yo soy de San Juan del Puerto, vivo en Huelva y toda mi vida personal y política está ligada a esta tierra. Como suelo decir muchas veces, yo me presento por Huelva y por el PSOE, en ese orden. Porque para mí lo primero siempre es defender los intereses de mi provincia y de su gente.
He crecido aquí, he estudiado aquí, he aprendido aquí y hago política pensando siempre en la vida real de los onubenses. Y mi vinculación con el PSOE de Huelva nace también de ahí, de entender la política como una herramienta para mejorar la vida de la gente humilde, de quienes más necesitan que alguien los defienda.
Además me siento muy afortunada de pertenecer a un partido con tanta historia en esta provincia, con tantos compañeros y compañeras que llevan décadas dejándose la piel por sus pueblos y por su gente.
ECN: María, ¿qué momento vive hoy Huelva? ¿Qué significa representar a Huelva en un momento político tan polarizado?
MM: Huelva vive un momento muy importante. Yo creo que esta provincia tiene más oportunidades que nunca, pero también tiene muchísimas cosas que pelear todavía. Tenemos una tierra con talento, con sectores económicos fuertes, con gente trabajadora y orgullosa de lo suyo, pero también hay mucha gente cansada de sentirse siempre esperando y de ver cómo el Gobierno de Moreno Bonilla sigue olvidándose de Huelva en cuestiones fundamentales como la sanidad.
Y representar a Huelva en un momento político como este significa tener muy claras las prioridades. Yo no estoy en política para alimentar ruido ni bronca permanente. Estoy para defender a mi tierra. Porque mientras algunos están más preocupados por la confrontación o por la propaganda, aquí hay familias pendientes de una cita médica, jóvenes que no saben si podrán quedarse y pueblos que necesitan más apoyo e inversiones.
A mí me duele cuando la gente siente que Huelva no está en el lugar que merece dentro de Andalucía. Y creo sinceramente que el PP y Moreno Bonilla no han tratado a esta provincia con la atención ni con el compromiso que necesita.
Por eso digo muchas veces que yo me debo antes a Huelva que a cualquier otra cosa. Porque cuando una recorre la provincia y escucha a la gente cara a cara, entiende perfectamente qué es lo verdaderamente importante.
ECN: Huelva está avanzando, y ha dejado de ser la “olvidada”, ¿cuáles son sus propuestas para seguir avanzando?
MM: Huelva tiene hoy oportunidades enormes, pero no podemos conformarnos. Hay muchísimo por hacer todavía.
Nosotros queremos una Huelva con mejores infraestructuras, con una sanidad pública fuerte, con más apoyo a la industria, a la agricultura, al turismo y a las energías renovables. Y sobre todo queremos una provincia donde los jóvenes no tengan que marcharse para encontrar un futuro.
Pero también le digo algo: Huelva no puede avanzar al ritmo que merece si el Gobierno de Moreno Bonilla sigue mirando a esta provincia como secundaria en muchas inversiones importantes. Los onubenses estamos cansados de anuncios y de promesas que después no llegan.
Yo creo que Huelva tiene potencial para liderar muchas cosas en Andalucía, pero para eso hace falta un gobierno que crea de verdad en esta tierra.
«Queremos una Huelva con mejores infraestructuras, con una sanidad pública fuerte, con más apoyo a la industria, a la agricultura, al turismo y a las energías renovables»
ECN: Si miramos atrás el PSOE-A ha gobernado durante casi cuarenta años en Andalucía, con sus logros y errores, ¿cuál cree que ha sido la evolución del partido desde ese momento hasta ahora?
MM: El PSOE transformó Andalucía. Eso es una realidad. Andalucía pasó de ser una tierra con enormes desigualdades a una comunidad con universidades, hospitales, colegios y oportunidades que antes muchísima gente ni siquiera podía imaginar. Andalucía era la comunidad más olvidada por el franquismo, una tierra de señoritos, especialmente el Condado, y fueron los gobiernos del PSOE los que modernizaron esta tierra y dieron oportunidades a los hijos y a los nietos de aquellos campesinos, pescadores y mineros de nuestra provincia para que tuvieran las mismas oportunidades.
¿Se cometieron errores? Claro que sí. Y creo que el PSOE ha aprendido también de ellos. Pero hay algo que no ha cambiado nunca: el compromiso con la igualdad y con la mayoría social de esta tierra.
Y hoy además el PSOE andaluz representa también renovación, nuevas generaciones y muchísimas ganas de volver a conectar con la gente. Porque la política tiene que volver a parecerse más a la vida real de las personas.
Por cierto, el PSOE estuvo 37 años gobernando, pero Moreno Bonilla es el presidente que más años lleva, después de Chaves.
«La política tiene que volver a parecerse más a la vida real de las personas»
ECN: ¿Qué propone el PSOE-A para que los jóvenes andaluces se queden en nuestra tierra? ¿Son políticas que se pueden aplicar realmente?
MM: Claro que se pueden aplicar. Lo primero es generar empleo digno y estabilidad. Porque muchos jóvenes no se marchan por gusto; se marchan porque sienten que aquí no pueden construir un proyecto de vida.
Hace falta vivienda accesible, apoyo al emprendimiento, formación vinculada a los nuevos sectores económicos y una apuesta clara por el empleo juvenil.
Pero también hace falta algo muy importante: que Andalucía vuelva a creer en sus jóvenes. Porque tenemos una generación preparadísima y no podemos resignarnos a perder ese talento mientras Moreno Bonilla mira para otro lado.
Pero hay que decirlo todo: Es que Moreno Bonilla no paga los bonos de alquiler joven a tiempo y después les paga 2.000 euros al mes a sus consejeros para que se alquilen vivienda en Sevilla. Es que está haciendo VPO a 300.000 euros.
Yo creo que una de las mayores tristezas para una familia es ver a sus hijos tener que irse fuera porque aquí no encuentran oportunidades. Y eso no puede normalizarse.
ECN: María, una de sus propuestas principales es la sanidad, ¿cuáles son las propuestas principales y tangibles en relación a la sanidad pública andaluza?
MM: Lo primero es frenar el deterioro que está sufriendo la sanidad pública con Moreno Bonilla. Porque la situación ya no se puede maquillar: listas de espera disparadas, profesionales agotados y muchísima gente desesperada.
Nosotros planteamos reforzar la Atención Primaria, contratar más profesionales sanitarios, blindar la sanidad pública frente a privatizaciones y garantizar tiempos máximos de espera razonables.
Pero más allá de las cifras, esto va de algo muy humano. Yo estoy escuchando historias muy duras en la calle. Personas mayores esperando meses para una prueba, madres desesperadas por una cita para sus hijos… y creo que un gobierno tiene que tener sensibilidad ante eso. Han normalizado la espera, las colas por la mañana para coger citas y, lo peor, han escondido el saqueo a la sanidad pública para financiar la privada a través de contratos menores. Lo está investigando la justicia.
La sanidad pública fue uno de los grandes orgullos de Andalucía y tenemos que volver a cuidarla. No puede volver a pasar lo que ha pasado con miles de mujeres andaluzas con los cribados del cáncer de mama, es una vergüenza.
«La sanidad pública fue uno de los grandes orgullos de Andalucía y tenemos que recuperarla»
ECN: La migración es un tema del que se habla mucho últimamente, ¿qué requisitos concretos propone el PSOE-A para regularizarla y cómo garantizará que el proceso sea justo y sostenible?
MM: Yo creo que hay que hablar de migración con responsabilidad y con humanidad. Andalucía sabe muy bien lo que es emigrar y buscar oportunidades fuera.
Nosotros defendemos una migración regulada, ordenada y vinculada también a las necesidades laborales y económicas de nuestra tierra. Pero siempre desde el respeto a los derechos humanos y evitando discursos que intentan enfrentar a unos trabajadores con otros.
Y también hay que perseguir con contundencia a quienes se aprovechan de la vulnerabilidad de muchas personas migrantes. Porque detrás de muchos abusos hay explotación y muchísimo sufrimiento.
ECN: A muchos andaluces les preocupa la financiación de la comunidad andaluza y ven un desequilibrio con Cataluña, ¿cómo se va a compensar la financiación entre las comunidades autónomas?
MM: Andalucía tiene que tener una financiación justa. Ni más ni menos que nadie, pero tampoco menos de lo que le corresponde por población y necesidades.
Y ahí el PSOE siempre va a defender los intereses de Andalucía. Lo que no podemos hacer es utilizar este debate para enfrentar territorios o alimentar agravios constantemente. Cómo vamos a enfrentarnos a Cataluña si todos tenemos amigos y familia allí, si hasta el propio Moreno Bonilla nació en Cataluña.
Yo creo que la ciudadanía espera responsabilidad y soluciones, no más ruido político. Porque al final lo importante es que Andalucía tenga recursos suficientes para sostener la sanidad, la educación y los servicios públicos. Lo que no tiene sentido alguno es que los servicios públicos estén deteriorados y después el PP venda que tienen superávit. ¿Para qué quieren superávit si hay gente sin cita médica, sin dependencia o sin plaza de FP?
ECN: Tras los últimos episodios relacionados con el narcotráfico en Huelva, algunos sindicatos policiales denuncian falta de medios y coordinación. ¿Qué medidas concretas propone el PSOE-A para reforzar la lucha contra el narcotráfico?
MM: Lo primero es reconocer el enorme trabajo que hacen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Y lo segundo es dejar al lado la hipocresía. No puede hacer el PP política con esto cuando Feijoo viaja en un narcoyate o cuando la mitad de la familia de la alcaldesa popular de Marbella está investigada por narcotráfico.
Y, mire, también creo que hay que abordar este problema desde una visión más amplia. Porque detrás de muchas situaciones hay exclusión social, falta de oportunidades y barrios que necesitan más presencia de las administraciones.
Y desde luego hay que reconocer que mientras los gobiernos de Rajoy recortaron en efectivos de Guardia Civil y Policía Nacional en nuestra provincia, el gobierno actual está incrementando el número de efectivos de forma importante.
ECN: ¿Qué desafíos principales cree que afronta Andalucía en los próximos años a nivel económico y social?
MM: Yo creo que el gran reto es que el crecimiento económico llegue realmente a la vida de la gente. Porque podemos escuchar muchos titulares triunfalistas, pero si una familia no puede acceder a una vivienda o tiene problemas para llegar a fin de mes, entonces algo falla.
De qué sirven quitarles 9 euros de impuestos si después tienen que pagarle 100 euros a un médico privado o 300 euros para una prueba diagnóstica que no llega.
Andalucía necesita fortalecer sus servicios públicos, generar empleo de calidad, afrontar el problema de la vivienda y seguir avanzando en igualdad.
También necesita recuperar confianza en sí misma. Porque esta tierra tiene muchísimo talento y muchísima capacidad, pero necesita gobiernos que crean en ella y no que se conformen con la propaganda.
ECN: De cara a esta nueva legislatura, que elegiremos los andaluces en las urnas el 17M, ¿cuál es el mensaje que le manda a los onubenses?
MM: Que no se resignen a hacer cola. Que no se resignen a esperar la cita médica, a esperar la ayuda de la dependencia o a esperar una plaza de FP.
Yo sé que hay mucha gente cansada y decepcionada con la política, pero también sé que Huelva es una tierra valiente, trabajadora y con muchísima dignidad.
Yo quiero pedirles confianza para construir una Andalucía que vuelva a cuidar a su gente, que defienda la sanidad pública, que piense en los jóvenes y que no deje a nadie atrás.
Porque al final estas elecciones no van de políticos. Van de la vida de la gente, por eso les pido el voto para el PSOE, porque somos un partido de gente normal y corriente.
Y, sobre todo, hago un llamamiento a la gente progresista para aunar el voto, porque ahora mismo hay un parlamentario en Huelva que el PSOE está en condiciones de arrebatar a la derecha, por eso apelo al voto útil para echar a Bonilla de San Telmo.
