Los alcaldes reclaman coordinación entre administraciones, ayudas y actuaciones urgentes para proteger el suelo y recuperar las zonas dañadas tras el incendio forestal que arrasó más de 33.000 hectáreas.

Los alcaldes de varios municipios onubenses afectados por el grave incendio forestal originado el pasado 6 de agosto en el paraje de Rabo Conejo, en Niebla, han mostrado su confianza en la colaboración entre las distintas administraciones para afrontar la recuperación del territorio tras el paso de las llamas.

El incendio, que fue dado por extinguido el 21 de agosto después de afectar a más de 33.000 hectáreas, ha dejado importantes daños medioambientales, económicos y sociales en numerosos municipios de la provincia. Por ello, los representantes locales han coincidido en la necesidad de mantener la misma coordinación institucional que se produjo durante las labores de extinción.

Durante una reunión celebrada en Berrocal participaron representantes de municipios como Niebla, Paterna del Campo, Villarrasa, Zalamea la Real, Escacena del Campo, La Palma del Condado, Villalba del Alcor, El Campillo y Aznalcóllar, además de otras instituciones como la Junta de Andalucía, el Gobierno central y la Diputación Provincial de Huelva.

El alcalde de Niebla, Joaquín Molina, reclamó una coordinación efectiva entre las administraciones y un plan de recuperación adaptado a las necesidades del territorio. En su municipio, el fuego calcinó alrededor de 8.200 hectáreas, por lo que considera fundamental trabajar en la regeneración de la masa forestal y de los recursos perdidos.

Los alcaldes también han respaldado la petición para que la zona afectada sea declarada Zona Afectada Gravemente por una Emergencia de Protección Civil, lo que tradicionalmente se conoce como zona catastrófica, con el objetivo de facilitar la llegada de ayudas y recursos.

Entre las principales preocupaciones se encuentra la protección del suelo ante la llegada de las lluvias. Las administraciones estudian medidas urgentes para evitar la erosión y la pérdida de terreno, además de actuaciones para proteger zonas especialmente sensibles y recursos hídricos.

En Escacena del Campo, el incendio ha afectado gravemente al paraje protegido de la Pata del Caballo, mientras que en Zalamea la Real también se han registrado daños en zonas de importante valor natural y cultural. Sus responsables municipales han reclamado que la futura recuperación y reforestación cuente con la participación de la población y la mano de obra local, tanto por su conocimiento del territorio como por la posibilidad de generar empleo.

Por su parte, el alcalde de Berrocal, Ángel Luis Romero, ha insistido en que la recuperación debe traducirse en «hechos» y en medidas que ayuden a revitalizar la economía local. El municipio, uno de los más afectados, trabaja además en la recopilación de información para solicitar las ayudas correspondientes.

La recuperación del territorio será un proceso de largo recorrido. Tras las actuaciones de emergencia para proteger el suelo y evitar la erosión, llegará el momento de planificar la regeneración ambiental y forestal de las zonas afectadas.

Los alcaldes coinciden en que la colaboración entre las administraciones será clave para devolver la normalidad a los municipios y garantizar que la reconstrucción tenga en cuenta no solo el medio ambiente, sino también el futuro social y económico de las localidades afectadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *