El fuego mantiene un perímetro cercano a los 120 kilómetros y continúa exigiendo un importante despliegue de medios terrestres y aéreos.
El incendio forestal declarado el pasado jueves en Niebla continúa activo y ha afectado ya a más de 31.000 hectáreas, aunque la Unidad Militar de Emergencias (UME) comienza a observar con cierto optimismo la evolución del fuego.
El teniente general jefe de la UME, Francisco Javier Marcos Izquierdo, ha explicado que se trata de un incendio «muy complejo», condicionado especialmente por los continuos cambios de viento y unas condiciones meteorológicas extremas. Según las últimas estimaciones, el perímetro del incendio ronda ya los 120 kilómetros, lo que obliga a mantener un importante esfuerzo de efectivos y maquinaria para establecer líneas de defensa.
Actualmente, la UME mantiene desplegados más de 350 militares en el operativo de extinción. A ellos se suman unidades de ingenieros del Ejército de Tierra y medios del Ejército del Aire, además de los diferentes equipos que trabajan sobre el terreno.
El ritmo de avance del fuego disminuye
Uno de los datos que permite a los responsables del operativo mirar la evolución con mayor esperanza es la reducción progresiva del número de hectáreas afectadas. El máximo responsable de la UME ha señalado que, mientras hace tres días el incendio llegó a incrementar su superficie en 12.000 hectáreas en apenas 24 horas, dos días después el aumento fue de unas 6.000 y el martes se situó en alrededor de 3.000.
Marcos Izquierdo considera que, si durante los próximos días se confirma el descenso de las temperaturas previsto, la situación podría mejorar todavía más.
Sin embargo, las condiciones meteorológicas continúan dificultando las labores de extinción. Las elevadas temperaturas, el viento y la baja humedad están reduciendo la eficacia de los medios aéreos, ya que parte del agua lanzada por helicópteros y aviones no llega a alcanzar la superficie con la efectividad deseada.
Refuerzos desde León
Ante la magnitud del incendio, el dispositivo ha continuado incorporando refuerzos. La UME desplazó desde León a unos 120 militares para facilitar la reorganización del batallón desplegado en Morón de la Frontera.
Además, los equipos de emergencia están utilizando imágenes obtenidas por satélite a través del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas para mejorar el seguimiento de la evolución del fuego y apoyar la toma de decisiones.
Durante una visita al puesto de mando avanzado, el teniente general Marcos Izquierdo y el delegado del Gobierno de España en Andalucía en funciones, Francisco Toscano, pudieron conocer de primera mano los trabajos que se están desarrollando en la zona y acompañar a los efectivos en primera línea.
Toscano destacó el esfuerzo realizado por la UME y por el conjunto de los servicios de emergencia y aseguró que el Gobierno de España pondrá a disposición del operativo todos los recursos que sean necesarios para conseguir contener y extinguir el incendio «cuanto antes».
Pese a la enorme superficie afectada, la reducción progresiva del ritmo de propagación y la previsión de un descenso de las temperaturas permiten a los responsables del dispositivo mantener una perspectiva moderadamente optimista, aunque el incendio continúa siendo complejo y requiere máxima vigilancia.
