La Guardia Civil descubre una red de tuberías ocultas para evacuar alpechín en la rivera de Calaboza, en Huelva, tras una investigación iniciada el pasado mes de marzo.

La Guardia Civil investiga a tres personas y una empresa por un presunto delito contra los recursos naturales y el medioambiente, después de detectar vertidos industriales de alpechín en la rivera de Calaboza, en la provincia de Huelva. Según las pesquisas, los residuos recorrieron alrededor de siete kilómetros por cauces y barrancos hasta llegar al embalse del Chanza, destinado prioritariamente al abastecimiento de agua a la población.

La investigación, desarrollada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) en el marco de la operación Oleo, comenzó el pasado mes de marzo, cuando los agentes detectaron vertidos de origen industrial que terminaban en un cauce natural.

Una red de tuberías ocultas para evacuar residuos

Las inspecciones realizadas por los agentes permitieron localizar un complejo sistema de bombeo y tuberías ocultas que, presuntamente, se utilizaba para evacuar de forma ilegal residuos almacenados en unas balsas.

El líquido vertido era alpechín, un residuo generado durante la producción de aceite de oliva y el procesamiento de aceitunas que presenta una elevada carga de materia orgánica y puede ocasionar graves daños al medioambiente si llega sin tratamiento a los cauces naturales.

Según la investigación, la cantidad de líquido vertido permitió que los residuos avanzaran aproximadamente siete kilómetros a través de barrancos que habitualmente permanecen secos, hasta alcanzar la rivera de Calaboza. Desde allí, las aguas contaminadas acababan desembocando en el embalse del Chanza.

Los análisis confirman la presencia de alpechín

Para determinar el origen de la contaminación, los agentes recogieron muestras en distintos puntos del recorrido. Los análisis efectuados por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla confirmaron que los niveles de contaminación detectados eran compatibles con este residuo procedente de la industria olivarera.

La elevada concentración de materia orgánica presente en el alpechín puede reducir drásticamente el oxígeno disuelto en el agua, lo que supone un riesgo para los ecosistemas acuáticos y puede provocar la muerte de peces y otros organismos por falta de oxígeno.

La llegada de estos vertidos al embalse del Chanza reviste especial importancia debido a que sus aguas se destinan prioritariamente al consumo de la población. No obstante, la información facilitada por las autoridades no confirma que el agua potable suministrada a los hogares se haya visto afectada ni que se hayan establecido restricciones en el abastecimiento.

Diligencias ante la autoridad judicial

Como resultado de las actuaciones, la Guardia Civil ha investigado a tres personas físicas y a una sociedad mercantil por su posible implicación en un delito contra los recursos naturales y el medioambiente. Las diligencias instruidas han sido puestas a disposición de la autoridad judicial y de la Fiscalía de Medio Ambiente de Huelva.

Los hechos investigados podrían conllevar, en caso de condena y conforme a la calificación jurídica que corresponda, penas de prisión, multas económicas e inhabilitación especial, según la legislación aplicable.

La Guardia Civil recuerda la importancia de la colaboración ciudadana para detectar posibles daños medioambientales. Ante cambios anómalos en el color o el aspecto del agua, olores inusuales o la aparición de fauna muerta en las inmediaciones de ríos y embalses, se puede alertar a los agentes a través del teléfono 062 o de la aplicación AlertCops.

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