La lucha contra el narcotráfico en las costas de Huelva se cobra la vida de dos guardias civiles, despedidos esta mañana en la capital onubense.
Este viernes fallecían en acto de servicio Jerónimo y Germán , tras una colisión de dos embarcaciones del Servicio Marítimo del Instituto Armado mientras perseguían una narcolancha en las costas de Huelva. El siniestro se produjo mientras las unidades del cuerpo realizaban labores de persecución de una narcolancha en la zona marítima. En el transcurso de la intervención, la embarcación en la que viajaban los agentes, colisionó con otra unidad del dispositivo, provocando el fatal desenlace.
La Comandancia de la Guardia Civil en Huelva ha acogido este sábado la capilla ardiente por los dos agentes que han fallecido, con dolor y consternación, familiares, amigos y compañeros han despedido a los dos guardias civiles que en plena lucha contra el narcotráfico han perdido sus vidas a 80 millas de las costas onubenses. Asimismo, a las 12 ha tenido lugar el funeral en la Iglesia de la Concepción, en Huelva, oficiada por el obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, hasta la capilla ardiente, que se ha dispuesto en la Comandancia de Huelva.
El presidente de la Junta de Andalucía Juanma Moreno Bonilla, además de mandos de la Guardia Civil y representantes de distintas administraciones. Moreno trasladó su apoyo a las familias y reclamó más medios para combatir el narcotráfico en Andalucía. Asimismo, ha acudido la secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, entre otras autoridades.
La homilía del funeral de los dos guardias civiles en Huelva ha tenido un tono profundamente emotivo y de reconocimiento hacia su entrega y servicio. El obispo ha destacado el valor y la vocación de ambos agentes, subrayando que habían perdido la vida en el cumplimiento de su deber mientras protegían a la sociedad frente al narcotráfico. Durante la ceremonia se insistió en la idea de “entrega hasta el final” y en el sacrificio que implica servir en cuerpos como la Guardia Civil.
También se dirigió un mensaje de consuelo a las familias, a las que se recordó que no estaban solas en su dolor, sino acompañadas por toda la institución y por una sociedad agradecida. El ambiente en la iglesia estuvo marcado por el silencio, la emoción contenida y muestras de respeto hacia los fallecidos.
La homilía concluyó con una oración por los agentes y por todos aquellos que trabajan en la lucha contra el narcotráfico, pidiendo fortaleza para sus compañeros y paz para los fallecidos.

