La Misa Pontifical Rociera, oficiada por el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, culminará con la inauguración de un memorial al Papa Francisco construido tras el altar mayor.
La Misa Pontifical Rociera que el próximo domingo 19 de abril reunirá en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires a las hermandades, asociaciones y entidades rocieras de siete países para rendir el primer gran homenaje litúrgico internacional al Papa Francisco tendrá un protagonista inesperado en su entrada al templo: el Regimiento de Granaderos a Caballo «General San Martín», la unidad militar más antigua del Ejército argentino y encargada de la custodia histórica del presidente de la Nación y de los símbolos patrios. El propio jefe del Estado, Javier Milei, ha firmado esta semana la autorización expresa para que los Granaderos escolten a la comitiva rociera desde los aledaños de la Plaza de Mayo hasta la entrada del templo, un gesto protocolario reservado a acontecimientos de especial relevancia institucional que subraya la dimensión internacional que el Gobierno argentino concede a este I Encuentro Continental del Rocío en América.
La eucaristía, que dará comienzo a las 11:30 horas en el mismo templo en el que Jorge Mario Bergoglio fue ordenado sacerdote y desde el que ejerció como arzobispo durante quince años, estará oficiada por el actual arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva. Con él concelebrará el presbiterio junto al Simpecado de la Hermandad Matriz de Almonte, que presidirá el altar en representación de la devoción rociera universal y al que acompañarán, los estandartes de las entidades, asociaciones y hermandades participantes, procedentes de Argentina, Estados Unidos, Brasil, Chile, Puerto Rico, Cuba y Venezuela.
El acompañamiento musical en la eucaristía correrá a cargo del Coro Rociero de San Juan, llegado desde la provincia argentina del mismo nombre; el Coro del Centro Cultural Andalucía de Buenos Aires, con sede en Santos Lugares y una de las voces rocieras más reconocibles del continente, y el Coro Rociero por las Américas de San Germán, desplazado desde Puerto Rico. A ellos se unirán los tamborileros de la Hermandad Matriz de Almonte, cuyos sones abrirán y cerrarán la liturgia con la misma cadencia con la que han acompañado durante siglos a la Blanca Paloma, en una combinación que trasladará durante unas horas a la catedral porteña la atmósfera sonora de la aldea del Rocío.
Un memorial permanente tras el altar mayor
Al término de la eucaristía se bendecirá, tras el altar mayor, un memorial permanente dedicado al Papa Francisco, que queda así incorporado al propio templo metropolitano. El nuevo espacio conmemorativo, convierte la jornada en un doble homenaje, litúrgico y monumental, al pastor que hizo de esta catedral el centro de su ministerio episcopal antes de ser llamado a Roma.
La respuesta a una invitación que quedó en el aire
La celebración adquiere además un significado especialmente emotivo si se atiende a los últimos gestos que unieron a Francisco con el mundo rociero. En diciembre de 2024, apenas cuatro meses antes de su fallecimiento, una representación de más de 120 hermandades rocieras fue recibida por el pontífice en audiencia general en el Vaticano. En aquel encuentro, la Hermandad Matriz de Almonte le hizo entrega de una invitación formal para visitar la aldea del Rocío, un gesto que Francisco acogió con visible afecto. Aquella invitación, sin embargo, quedó suspendida en el tiempo. El delicado estado de salud del Papa hizo imposible materializar el viaje y su muerte, cuatro meses después, cerró definitivamente la puerta a un encuentro que habría sido histórico. La misa del domingo se convierte así en la respuesta espiritual a aquella cita que no pudo ser. Si Francisco no llegó a la aldea, es el Rocío el que acude a su ciudad natal para rendirle homenaje en el templo que lo vio crecer como pastor.
La Misa Pontifical Rociera, que clausurará el I Encuentro Continental del Rocío en América, será también el acto inaugural de la intensa semana de homenajes con la que Argentina conmemorará el primer aniversario de la muerte de su hijo más universal. El cónclave está promovido por la Hermandad Matriz de Almonte con el apoyo de la Consejería de Turismo, Cultura y Deporte y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial de Huelva, el Gobierno de la Nación Argentina y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
