La embarcación arremetió contra la ‘Río Guadalmedina’ durante una persecución iniciada al detectar un suministro de gasolina entre dos lanchas cerca de la desembocadura del Guadalquivir.
Cinco personas han sido detenidas y varios agentes de la Guardia Civil han resultado heridos leves después de que una narcolancha embistiera a una patrullera durante una persecución en aguas próximas a la costa de Huelva. El incidente se produjo este jueves, 22 de octubre, después de que los agentes detectaran una operación de suministro de combustible entre dos embarcaciones de alta velocidad presuntamente vinculadas al narcotráfico.
Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 13.30 horas, cuando la patrullera ‘Río Guadalmedina’, perteneciente al Servicio Marítimo Provincial de Cádiz, detectó un trasvase de garrafas de gasolina entre dos embarcaciones cerca de la desembocadura del río Guadalquivir.
Al percatarse de la presencia policial, una de las lanchas emprendió la huida a gran velocidad, dando comienzo a una persecución en alta mar. Durante el seguimiento, la embarcación sospechosa embistió a la patrullera de la Guardia Civil, provocándole daños estructurales visibles.
Pese a la violencia del impacto, los agentes continuaron con la persecución hasta conseguir interceptar la lancha y detener a sus cinco ocupantes. Varios guardias civiles sufrieron contusiones de carácter leve como consecuencia de la colisión.
Una operación contra el suministro de combustible a narcolanchas
La intervención permitió frustrar una operación de abastecimiento de gasolina a embarcaciones utilizadas presuntamente para actividades relacionadas con el narcotráfico. Esta práctica, conocida como petaqueo, consiste en suministrar combustible a las lanchas de alta velocidad que utilizan las organizaciones criminales para desplazarse por el litoral y transportar droga.
El trasvase de garrafas constituye una actividad fundamental para mantener operativas estas embarcaciones durante largos desplazamientos marítimos. Por ello, la Guardia Civil mantiene actuaciones de vigilancia e interceptación para impedir este tipo de suministros en las costas andaluzas.
En este caso, la actuación policial se inició en las inmediaciones de la desembocadura del Guadalquivir y terminó con la interceptación de la embarcación frente al litoral onubense.
La patrullera sufrió daños tras la embestida
La colisión provocó desperfectos visibles en la patrullera ‘Río Guadalmedina’, aunque los agentes consiguieron continuar con el operativo hasta detener a los cinco tripulantes de la narcolancha.
Tras el incidente, ambas embarcaciones fueron trasladadas al puerto de Chipiona, donde se podrá evaluar el alcance de los daños sufridos por la patrullera y las posibles necesidades de reparación.
El suceso vuelve a poner de manifiesto los riesgos a los que se enfrentan los efectivos del Servicio Marítimo de la Guardia Civil durante las operaciones contra el narcotráfico en el litoral andaluz.
Además, se produce meses después del accidente registrado en mayo en aguas de Huelva, en el que fallecieron dos guardias civiles durante una persecución relacionada con una narcolancha. Aquel suceso puso de relieve la peligrosidad de las intervenciones marítimas contra estas embarcaciones.
La operación de este jueves se ha saldado con cinco detenidos y varios agentes heridos leves, mientras que la patrullera ha sufrido daños materiales como consecuencia del impacto.
