Especialistas de la Universidad de Huelva han alertado de que la inhalación prolongada del humo procedente de este tipo de incendios puede provocar problemas.
El incendio declarado en la zona de las Marismas del Burro, dentro del espacio natural de las Marismas del Odiel, continúa generando preocupación no solo por su impacto ambiental, sino también por las consecuencias que el humo puede tener sobre la salud de la población.
Especialistas de la Universidad de Huelva han alertado de que la inhalación prolongada del humo procedente de este tipo de incendios puede provocar problemas respiratorios, irritación de ojos y garganta, además de agravar patologías previas como el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los expertos recuerdan que los grupos más vulnerables son las personas mayores, los menores y quienes padecen enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
El fuego afecta a una de las zonas de mayor valor ecológico de la provincia. Las Marismas del Odiel constituyen uno de los humedales más importantes de Europa y albergan una gran diversidad de especies animales y vegetales, muchas de ellas protegidas. Además, el incendio se produce en una época especialmente sensible para numerosas aves que utilizan este entorno para nidificar y reproducirse.
Los especialistas explican que la abundante presencia de vegetación marismeña y materia orgánica acumulada favorece una combustión lenta y persistente, lo que provoca la emisión continuada de humo incluso cuando la intensidad de las llamas disminuye. Esta circunstancia ha provocado episodios de mala calidad del aire que han sido percibidos en distintos puntos de la capital y su entorno.
Ante esta situación, los servicios de emergencia han recomendado a la ciudadanía limitar las actividades al aire libre en las zonas afectadas por el humo, mantener cerradas puertas y ventanas cuando la concentración sea elevada y seguir las indicaciones de las autoridades sanitarias y de protección civil.
Mientras continúan las labores de vigilancia y control, los expertos insisten en la necesidad de extremar la precaución y proteger especialmente a las personas más sensibles a la contaminación atmosférica.
