La investigación del accidente de Adamuz sitúa la rotura en el tramo comprendido entre los kilómetros 319,412 y 318,665 de la línea.
Un informe de la Guardia Civil remitido al Tribunal de Instancia número 2 de Montoro (Córdoba) confirma que la vía ferroviaria en Adamuz se rompió 22 horas antes del descarrilamiento del tren de Iryo, que posteriormente colisionó con un Alvia, causando 46 fallecidos y más de 120 heridos el 18 de enero.
Según el informe, el sistema de señalización registró una anomalía en la vía la noche anterior al accidente. En concreto, el Sistema de Apoyo al Mantenimiento (SAM) detectó una caída brusca de tensión en el circuito ferroviario a las 21:46 horas del 17 de enero, compatible con una rotura del carril. Sin embargo, la alerta no se activó porque la tensión se mantuvo por encima del umbral necesario para que el sistema considerara la vía “ocupada” y emitiera un aviso automático.
El documento señala que el sistema llegó a registrar de forma pasiva una alteración eléctrica compatible con una fractura de la vía, pero el sistema de señalización no estaba configurado para generar una alerta automática debido a la escasa fiabilidad de ese método en esa infraestructura. Además, se indica que Adif, aunque contempla en sus especificaciones que el sistema debe poder detectar fracturas en los raíles, no exigió que esa capacidad estuviera activada.
La investigación sitúa la rotura en el tramo comprendido entre los kilómetros 319,412 y 318,665 de la línea, donde se produjo el descenso de tensión que se mantuvo hasta el momento del accidente, cuando el valor cayó a cero.
Los investigadores consideran como principal línea de investigación la rotura de un raíl o de una soldadura, mientras que descartan sabotaje, terrorismo o negligencia de los maquinistas. No obstante, la causa exacta del siniestro aún no se ha determinado a la espera de nuevos informes periciales y de las conclusiones de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.
Asimismo, la Guardia Civil continúa analizando otros elementos de la investigación, como las imágenes de las cámaras de los trenes implicados, que podrían aportar más información sobre el momento de la colisión.
