La Santa Sede ha confirmado oficialmente a la Santísima Virgen de Luna como Patrona ante Dios de Escacena del Campo, respondiendo así a la petición presentada por el Obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, tras recoger el deseo compartido por el clero y los fieles de esta localidad, donde desde hace siglos se tributa un profundo y constante culto a la Bienaventurada Virgen María bajo esta advocación.
El Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, mediante decreto fechado el 21 de abril de 2026, memoria de san Anselmo, obispo y doctor de la Iglesia, ha confirmado la elección y aprobación realizadas conforme a las normas canónicas, otorgando a Nuestra Señora de Luna el título de Patrona de Escacena del Campo, con todos los derechos y privilegios litúrgicos que corresponden a esta dignidad.
La petición había sido elevada por el Obispo de Huelva mediante escrito de 24 de marzo de 2026, en el que solicitaba la confirmación pontificia de este patronazgo, atendiendo a la arraigada devoción mariana del pueblo escacenero y al sentir unánime de la comunidad parroquial.
Tiempo jubilar e Indulgencia Plenaria
A esta significativa concesión se suma un nuevo motivo de alegría para la comunidad parroquial. La Penitenciaría Apostólica, en virtud de las facultades concedidas por el Santo Padre León XIV, ha otorgado la Indulgencia Plenaria con ocasión de las solemnes celebraciones que tendrán lugar en honor de Nuestra Señora de Luna desde el 5 de agosto hasta el 8 de diciembre de 2026.
La gracia jubilar podrá ser obtenida por los fieles que, verdaderamente arrepentidos y movidos por la caridad, cumplan las condiciones habituales establecidas por la Iglesia: Confesión sacramental, Comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre.
Asimismo, deberán peregrinar hasta la Parroquia del Divino Salvador de Escacena del Campo y participar devotamente en las celebraciones litúrgicas o, al menos, orar ante la imagen de Nuestra Señora de Luna expuesta a la veneración de los fieles, dedicando un tiempo a la oración y a la meditación, concluyendo con el rezo del Padrenuestro, el Credo y las invocaciones a la Virgen María como Reina de la Paz y Madre de Misericordia.
El decreto contempla igualmente a los ancianos, enfermos y a quienes les atienden, que podrán lucrar la Indulgencia Plenaria desde sus hogares, siempre que, impedidos por una causa grave, se unan espiritualmente a las celebraciones y ofrezcan a Dios sus sufrimientos y dificultades con el propósito de cumplir las condiciones habituales tan pronto como les sea posible.
Además, la Penitenciaría Apostólica exhorta al párroco y a los sacerdotes con facultad para administrar el sacramento de la Reconciliación a mostrarse especialmente disponibles para atender las confesiones de los fieles durante este tiempo de gracia.
Un acontecimiento de especial relevancia para la vida de la Iglesia diocesana
La confirmación del patronazgo de Nuestra Señora de Luna y la concesión de este tiempo jubilar constituyen un acontecimiento de especial importancia para la vida eclesial de Escacena del Campo y de toda la Diócesis de Huelva, al reconocer oficialmente una devoción profundamente arraigada en la historia y en la identidad cristiana de esta comunidad.
Estas celebraciones ofrecerán a los fieles una oportunidad privilegiada para renovar su fe, fortalecer su vida sacramental y encomendarse a la intercesión maternal de la Virgen de Luna, patrona de la localidad.
La Diócesis de Huelva invita a todos los fieles a participar en este tiempo jubilar, viviendo con intensidad las celebraciones programadas y acogiendo los abundantes frutos espirituales que la Iglesia concede con motivo de esta histórica proclamación.
