El fuego mantiene en alerta a Huelva y Sevilla tras una noche especialmente complicada, con saltos de las llamas, viento cambiante y condiciones meteorológicas adversas.

El incendio forestal declarado el pasado 6 de agosto en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), ha alcanzado ya un perímetro de casi 30.000 hectáreas después de una noche marcada por la elevada intensidad del fuego y unas condiciones meteorológicas especialmente desfavorables. Pese a la magnitud del incendio, el dispositivo de emergencia asegura que ha conseguido ralentizar progresivamente su crecimiento y estabilizar algunos de los sectores más conflictivos.

La madrugada estuvo marcada por continuos saltos de fuego, viento en contra e inversiones térmicas. La situación obligó a movilizar de urgencia a 15 retenes, unos 120 profesionales y maquinaria pesada, hacia la zona noroeste para evitar que las llamas avanzaran en dirección a El Pozuelo, en el término municipal de Zalamea la Real.

Según ha explicado el vicepresidente primero de la Junta de Andalucía y consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias, Antonio Sanz, el operativo logró estabilizar finalmente este sector y evitar que los saltos de fuego se consolidaran.

Un crecimiento que se está frenando

Aunque el incendio continúa activo y afecta a una superficie de gran extensión, la evolución de los últimos días apunta a una reducción de su capacidad de expansión. Sanz ha señalado que el crecimiento del fuego se redujo un 50% respecto a la jornada anterior y volvió a reducirse otro 50% al día siguiente.

El objetivo prioritario del operativo es ahora perimetrar el incendio, cerrar vías de propagación y reducir la energía de las llamas. Los principales esfuerzos se concentran en el sector noreste, en la zona de Berrocal, y en el sector este, en la Pata del Caballo, en Escacena del Campo.

El flanco sur, por el contrario, presenta una evolución más favorable y estable.

El viento vuelve a complicar la extinción

La meteorología continúa siendo uno de los principales obstáculos para los equipos de extinción. El viento ha comenzado soplando de componente este y está previsto que rote progresivamente hasta situarse de suroeste durante la tarde, coincidiendo con las horas de mayor riesgo.

A esta situación se suman rachas fuertes, fenómenos convectivos e inversiones térmicas que han retrasado la incorporación efectiva de los medios aéreos.

Además, la jornada está condicionada por un factor excepcional: los aviones y helicópteros deberán retirarse a las 19:30 horas debido a las restricciones de seguridad aeronáutica relacionadas con el eclipse solar. Los equipos terrestres continuarán trabajando durante la tarde y la noche.

Cerca de 700 profesionales desplegados

El dispositivo mantiene activa la Situación Operativa 2 del Plan Infoca y cuenta con 695 efectivos y 257 medios materiales. En las labores participan efectivos del Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), Bomberos y la Agencia de Emergencias, además de maquinaria pesada y bulldozers incorporados al dispositivo.

Mientras tanto, 681 personas permanecen bajo orden de alejamiento preventivo. De ellas, 62 están alojadas en recursos habilitados por las administraciones en El Castillo de las Guardas, Zalamea la Real y Valverde del Camino.

Las autoridades mantienen la posibilidad de realizar accesos puntuales y coordinados para atender necesidades esenciales, como el cuidado de animales o la recogida de medicamentos.

Once carreteras permanecen cortadas

El incendio mantiene además 11 carreteras cerradas al tráfico en las provincias de Huelva y Sevilla, mientras los equipos de emergencia continúan vigilando los accesos a las zonas afectadas.

En Aznalcóllar, el fuego ha protagonizado una pequeña incursión en el término municipal, aunque las llamas se encuentran lejos del núcleo urbano. Durante la noche, la Guardia Civil desalojó preventivamente a 11 personas de la zona rural de Pino Gordo, entre ellas ocho adultos y tres menores.

Las autoridades han pedido a la población que respete las restricciones de acceso. La Guardia Civil ha propuesto sanciones para dos personas que habrían intentado acceder reiteradamente a zonas desalojadas por caminos no autorizados, con multas que pueden llegar a los 600 euros.

Pese a la complicada situación, la Junta de Andalucía sostiene que no existe actualmente riesgo de nuevos desalojos y confía en que el trabajo de los equipos permita seguir cerrando puertas al avance del fuego. La prioridad continúa siendo contener el incendio y evitar que vuelva a ganar terreno.

 

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