El fuego continúa avanzando de forma irregular y peligrosa por la provincia de Huelva, mientras más de 600 efectivos trabajan para contener las llamas.
El incendio forestal declarado el pasado jueves, 6 de agosto, en el paraje de Raboconejo, en Niebla (Huelva), continúa manteniendo en alerta a buena parte de la provincia. El fuego ya ha afectado a más de 20.000 hectáreas y las autoridades mantienen desalojadas a 681 personas, 500 de ellas en Huelva y 181 en Sevilla.
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y director del Plan Infoca, Antonio Sanz, ha explicado que uno de los principales objetivos del operativo es impedir que las llamas alcancen El Madroño, en Sevilla, y que superen el entorno de Berrocal, en Huelva. Según ha señalado, las líneas de defensa establecidas han permitido contener el avance en esas zonas.
Sin embargo, la evolución del incendio continúa siendo especialmente complicada. Los fuertes cambios de viento y los fenómenos convectivos están provocando que el fuego genere nuevos focos a varios kilómetros de distancia, dificultando tanto el trabajo de los medios terrestres como el de las aeronaves.
Las autoridades han advertido de que las llamas están teniendo un comportamiento muy rápido e imprevisible. Durante la jornada, algunos focos secundarios llegaron a desplazarse hasta 3,5 kilómetros, superando incluso cortafuegos y líneas de defensa.
Ante el peligro para los equipos de extinción, algunos efectivos tuvieron que ser retirados de determinadas zonas. En uno de los momentos más complicados de la jornada, varias personas tuvieron que ser evacuadas mediante helicópteros al encontrarse en una situación de riesgo.
681 personas continúan desalojadas
La emergencia afecta actualmente a 681 personas. En la provincia de Huelva son 500 los vecinos desalojados, mientras que otros 181 corresponden a la provincia de Sevilla.
Las medidas de evacuación afectan a diferentes núcleos de Niebla, Villarrasa, Berrocal, Zalamea la Real, Paterna del Campo y La Palma del Condado, además de varios núcleos de la provincia sevillana.
En total, 89 personas permanecen alojadas en centros habilitados. Entre ellas, 32 se encuentran en el Teatro de Zalamea la Real, cinco en un hotel de Valverde del Camino y otras 52 en el albergue habilitado en El Castillo de las Guardas.
Las autoridades han insistido en la importancia de respetar las órdenes de desalojo y han recordado que estas medidas no son voluntarias, sino que responden a la necesidad de proteger a la población ante un incendio considerado extremadamente peligroso.
Más de 600 profesionales trabajan contra el fuego
El dispositivo de extinción cuenta con más de 600 profesionales, entre ellos efectivos del Plan Infoca, la Unidad Militar de Emergencias (UME), el Consorcio Provincial de Bomberos de Huelva y la BRIF de La Iglesuela.
Además, se han desplegado 169 medios terrestres, incluidos 14 buldóceres, y 23 medios aéreos, entre helicópteros, aviones anfibios, aeronaves de carga en tierra y un avión de coordinación.
La Guardia Civil también mantiene un importante dispositivo en la zona para controlar los accesos, realizar cortes de tráfico y vigilar los municipios desalojados, con el objetivo de garantizar la seguridad de los vecinos y proteger sus viviendas.
Durante la noche, los trabajos se concentran especialmente en el flanco norte-noreste, con el propósito de consolidar las líneas de defensa y evitar que el incendio continúe avanzando hacia La Pata del Caballo y el entorno de Berrocal.
Las condiciones meteorológicas serán determinantes en las próximas horas. Los responsables del operativo confían en que la noche permita trabajar con mayor seguridad, aunque reconocen que los cambios de viento podrían volver a complicar las labores de extinción.
Mientras tanto, el incendio continúa bajo una vigilancia máxima y las autoridades piden a la población que siga las indicaciones de los servicios de emergencia y no regrese a las zonas desalojadas hasta que sea seguro.
