El paso del Simpecado por las distintas calles del pueblo reúne cada tarde a generaciones de almonteños en la preparación para la llegada de su Patrona.
Almonte alcanza este lunes el ecuador de los rosarios preparatorios para la Venida de la Virgen del Rocío, unas jornadas que están dejando ver, calle a calle, cómo el pueblo se prepara interiormente para recibir a su Patrona. Un rezo que está reuniendo a generaciones enteras y dejando escenas de una devoción sencilla y cotidiana. Mayores que esperan al simpecado desde sus puertas, pequeños altares, cuadros de la Virgen en las fachadas, Salves y Avemarías compartidas por los vecinos.
Son nueve rosarios, con un recorrido diferente cada jornada, que permiten llevar esta oración a buena parte de las calles de Almonte. Cada tarde, la Escuela de Tamborileros de la Hermandad Matriz abre el recorrido con sus sones, anunciando el paso del Simpecado. Un recorrido que deja estampas emotivas como cuando se detiene ante personas mayores o se reza una Salve ante los altares que los vecinos preparan.
El presidente de la Hermandad Matriz, Santiago Padilla, ha subrayado el significado que tiene para muchos vecinos que el Simpecado pase ante sus casas y llegue hasta calles alejadas de los recorridos habituales de los principales cultos. También ha puesto en valor la presencia de jóvenes y mayores en torno a estos rosarios que “anuncian la cercanía de una nueva Venida de la Virgen”.
Los rosarios coinciden además con la transformación que experimenta Almonte durante estas semanas. Se engalanan las calles con flores de papel, romero y arcos que recibirán a la Virgen, mientras las noches están marcadas por este rezo que antecede a su Venida.
El Simpecado recorre las capillas de Almonte
Una de las particularidades de los itinerarios de este año es la estancia en distintos enclaves de devoción del municipio. Tras visitar la ermita del Cristo, en la noche de ayer el Simpecado llegó a la capilla de Nuestro Padre Jesús Cautivo, en el Barrio Obrero, donde sus vecinos aguardaban la llegada.
Desde este enclave partirá este lunes, a las 21:00 horas, la quinta jornada del Rosario. Mañana martes, el recorrido llegará hasta la capilla de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, continuando así por distintas zonas y lugares de culto de Almonte.
A la participación de los vecinos se suma ya la presencia de rocieros procedentes de otros lugares. Muchos de quienes pasan estos días de agosto en la aldea de El Rocío se están desplazando hasta Almonte para incorporarse también a estos rosarios y compartir con el pueblo los días previos a la Venida.
Los rezos están siendo dirigidos por el párroco de Almonte y rector del Santuario, D. Francisco Miguel Valencia Bando. Finalizarán el próximo 14 de agosto. Cinco días después, el 19 de agosto, la Virgen del Rocío saldrá de su Santuario para emprender un nuevo traslado hasta Almonte.
