Todos hemos oído hablar de Schengen estos días, pero ¿qué es realmente y cómo funciona?
El espacio Schengen es una de las principales herramientas de integración europea. Permite que más de 450 millones de personas puedan desplazarse entre los países que forman parte de este espacio sin controles fronterizos interiores habituales. Actualmente, España forma parte de Schengen junto a otros países europeos.
¿Qué es Schengen?
El Acuerdo de Schengen comenzó en 1985 y estableció un sistema mediante el cual los países participantes fueron eliminando los controles en sus fronteras interiores. A cambio, se reforzaron los controles en las fronteras exteriores y se establecieron normas comunes en materia de seguridad, visados y cooperación policial.
Para los ciudadanos españoles, esto significa que pueden viajar por buena parte de Europa sin tener que pasar por controles fronterizos ordinarios al cruzar de un país Schengen a otro.
El sistema no implica, sin embargo, que las fronteras desaparezcan completamente. Los Estados pueden restablecer controles interiores de manera temporal en determinadas circunstancias y existen territorios con regímenes específicos.
¿Qué ocurre con Ceuta?
Ceuta forma parte de España y de la Unión Europea, pero dispone de características particulares en materia fronteriza y aduanera. El propio Ministerio del Interior recoge un régimen especial para las entradas y salidas a través de los puestos terrestres de Ceuta y Melilla.
La frontera con Marruecos constituye, además, una frontera exterior de la Unión Europea. Por ello, la situación de Ceuta no debe confundirse con la de una frontera entre dos países que forman parte del espacio Schengen.
Esta particularidad es especialmente relevante en momentos de presión migratoria, como el vivido recientemente en la ciudad autónoma.
Entonces, ¿España ha salido de Schengen?
No. España no ha abandonado Schengen ni ha perdido su pertenencia al espacio europeo de libre circulación.
Lo que existe es un debate sobre cómo deben gestionarse las fronteras exteriores de la Unión Europea y, en particular, la situación de Ceuta después de la reciente crisis migratoria.
La propia información oficial del Ministerio del Interior continúa incluyendo a España entre los países que forman parte del espacio Schengen.
Por tanto, hablar de que «España ha perdido Schengen» puede llevar a confusión. La cuestión que se encuentra actualmente sobre la mesa es cómo se aplica y se gestiona el régimen fronterizo en Ceuta y qué consecuencias tiene la presión migratoria para España y para el conjunto de la Unión Europea.
Una cuestión que afecta directamente a Ceuta
La situación de la ciudad autónoma convierte a Ceuta en uno de los puntos más sensibles de la frontera exterior europea. La gestión de sus entradas y salidas afecta no solo a España, sino también a la política migratoria y de seguridad de toda la Unión Europea.
La crisis migratoria ha reabierto así el debate sobre la necesidad de reforzar la cooperación con Marruecos, mejorar los mecanismos de prevención y garantizar que las fronteras exteriores europeas dispongan de los medios necesarios para responder ante situaciones de presión extraordinaria.
