Las actuaciones se han intensificado en toda la costa de Huelva debido a los daños provocados por las borrascas con vistas a la Semana Santa.
Los municipios del litoral onubense ultiman estos días los trabajos de acondicionamiento de sus playas de cara a la inminente llegada de visitantes durante la Semana Santa, tras un invierno especialmente duro marcado por sucesivos temporales.
Las actuaciones se han intensificado en toda la costa debido a los daños provocados por las borrascas, que ya se cifran en millones de euros en algunos puntos del litoral.
Uno de los enclaves más afectados ha sido Matalascañas, donde el paso de la borrasca Francis dañó parte del paseo marítimo, con una reparación estimada en unos 12,5 millones de euros, alcanzando los 20 millones en el conjunto del municipio.
En esta zona se están llevando a cabo labores de emergencia para garantizar la funcionalidad del paseo, además de trabajos de limpieza, retirada de residuos y acondicionamiento de accesos a la playa. También se ha ejecutado un cribado intensivo de la arena y un proyecto de aportación de hasta 70.000 metros cúbicos, aunque algunos trabajos se prolongarán hasta el verano.
Punta Umbría y El Portil han sido otros de los puntos especialmente castigados por los temporales, con pérdida de arena y daños en infraestructuras. El Ayuntamiento ha impulsado actuaciones de emergencia para proteger el litoral, así como labores de limpieza y mejora de accesos con el objetivo de que estén operativos en Semana Santa.
En Isla Cristina, aunque los daños han sido menores en comparación con otros municipios, también se están realizando trabajos de limpieza, reparación de pasarelas y aportación de arena, además de nuevas actuaciones previstas para reforzar el litoral en las próximas semanas.
Por su parte, en Ayamonte, especialmente en Isla Canela, se han centrado en la retirada de restos vegetales arrastrados por los temporales, mientras que en Cartaya se trabaja en la reposición de accesos y pasarelas dañadas.
En zonas como Mazagón o La Antilla, los daños han sido menores, por lo que los trabajos se centran en el acondicionamiento habitual y en la activación de servicios de cara a la temporada turística.
A pesar de las dificultades, los municipios confían en que el litoral esté en condiciones óptimas para recibir a los visitantes en uno de los periodos clave del año, con la vista puesta en una recuperación progresiva de las playas de cara al verano.
