Las actuaciones se concentran especialmente en los puntos más vulnerables, con zonas que han quedado intransitables debido a la acumulación de agua.

La borrasca Leonardo está provocando estos días importantes acumulaciones de agua en la aldea de El Rocío, donde el Ayuntamiento de Almonte mantiene activos trabajos continuados de achique y desagüe para reducir el impacto del temporal y garantizar la seguridad de vecinos y visitantes. Las actuaciones se concentran especialmente en los puntos más vulnerables, con zonas que han quedado intransitables debido a la acumulación de agua.

En el entorno del Caño Marín se están empleando bombas especializadas para facilitar el desagüe, reforzadas con la instalación de equipos adicionales en distintos puntos de la aldea como medida preventiva. Estas labores se complementan con actuaciones puntuales en zonas sensibles como el Puente del Rey, donde se controlan escorrentías, se señalizan riesgos y se restringe el paso cuando resulta necesario.

El Ayuntamiento mantiene activo el dispositivo municipal de emergencias durante este episodio de lluvias, con presencia permanente de los servicios de mantenimiento y operativos sobre el terreno. En este contexto, la nueva maquinaria incorporada recientemente al servicio de mantenimiento de El Rocío está siendo clave para intervenir con mayor eficacia en situaciones como la actual.

El Rocío es un enclave asentado sobre terrenos de marisma, con un firme natural y una pendiente muy reducida, lo que favorece que, durante episodios de lluvias intensas, como los que se están viviendo, el agua se acumule con rapidez y se generen zonas intransitables. Esta circunstancia estructural vuelve a quedar en evidencia con el actual temporal.

La situación ha vuelto a poner el foco en la especial vulnerabilidad de las áreas aledañas al Caño Marín y en la colmatación progresiva de la marisma, espacios de especial riesgo en episodios de lluvias intensas. El Ayuntamiento de Almonte viene alertando desde hace tiempo de que la acumulación de sedimentos y la falta de actuaciones estructurales de limpieza y mantenimiento incrementan el riesgo de anegaciones y desbordamientos, una problemática que se agrava con cada episodio de lluvias.

El alcalde de Almonte, Francisco Bella, ha advertido del “peligro evidente para los vecinos y para las personas que puedan llegar hasta el Santuario del Rocío”, subrayando la necesidad de abordar esta situación con una visión preventiva y a medio plazo. El Caño Marín, que discurre próximo a la calle Santaolalla, lleva cerca de una década sin recibir una limpieza adecuada, convirtiéndose en un punto crítico ante lluvias intensas, con afección directa a viviendas cercanas y a la seguridad de los vecinos de la aldea.

La ubicación de El Rocío como prolongación natural de la marisma, junto al régimen hídrico condicionado por los aportes de La Rocina y el Arroyo del Partido, además de las precipitaciones, refuerza la necesidad de avanzar en estrategias de prevención y restauración hidrológica que reduzcan la vulnerabilidad del enclave.

El consistorio subraya, además, la importancia de la conservación de la finca municipal de La Madre, cuyo mantenimiento está recogido en el convenio suscrito con el Gobierno central, y cuya falta de intervención añade un factor de riesgo en episodios como el actual.

El Ayuntamiento de Almonte ha reafirmado su compromiso con la seguridad de los vecinos de El Rocío y con la conservación del entorno natural que rodea a la aldea, insistiendo en la necesidad de soluciones integrales que garanticen tanto la protección de las personas como la sostenibilidad del territorio.

Los equipos municipales continúan con la vigilancia activa en todo el término municipal y el dispositivo se mantendrá operativo mientras persistan las condiciones meteorológicas adversas. Desde el Ayuntamiento se pide máxima precaución a la ciudadanía.

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