El temporal ha afectado a alrededor de un kilómetro y medio de costa, donde se localizan entre 50 y 60 inmuebles.
El alcalde de Almonte, Francisco Bella, ha estimado en torno a nueve millones de euros la inversión necesaria para “restaurar lo que ha desaparecido” en el litoral de Matalascañas como consecuencia del temporal Francis. Se trata de una primera valoración realizada “por metro” de las infraestructuras dañadas, centrada especialmente en los sistemas de protección costera.
Así lo ha señalado este miércoles en declaraciones a los medios antes de la reunión prevista con distintas administraciones para abordar la situación del núcleo costero. Según ha explicado, el temporal ha afectado a alrededor de un kilómetro y medio de costa, donde se localizan entre 50 y 60 inmuebles, algunos de carácter colectivo, lo que supone que miles de personas podrían verse perjudicadas.
Bella ha recordado que el municipio de Almonte cuenta con 56 kilómetros de costa, desde Mazagón hasta la desembocadura del Guadalquivir, de los cuales solo cuatro kilómetros están urbanizados, todos ellos con las autorizaciones correspondientes de las distintas administraciones a lo largo del tiempo. En este sentido, ha subrayado que la situación actual “es algo que tendremos que asumir entre todos”.
Rechazo al retranqueo del paseo marítimo
El alcalde ha mostrado su desacuerdo con la propuesta planteada el pasado lunes por el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que plantea como solución estructural el retranqueo del paseo marítimo tierra adentro, una actuación que implicaría desplazar la primera línea de playa unos 100 metros y la eliminación de más de 300 edificios.
Bella ha calificado esta opción como una actuación “de una envergadura tremenda” que, de ser asumida por el Estado, requeriría expropiaciones, indemnizaciones y una inversión estimada en unos 800 millones de euros, una cifra inasumible para un ayuntamiento con un presupuesto anual de 50 millones. Además, ha defendido que una decisión de este calibre debe abordarse desde el consenso, y no como una imposición.
“Ahora mismo no necesitamos planteamientos a largo plazo, sino salvavidas. Nos estamos ahogando y el agua está llegando prácticamente hasta los patios”, ha afirmado, insistiendo en la urgencia de reponer las defensas costeras para evitar nuevas afecciones ante posibles temporales.
Actuaciones urgentes y zonas vulnerables
El Ayuntamiento está llevando a cabo actuaciones de emergencia para proteger las zonas más sensibles, como la depuradora, el Pueblo Andaluz y el edificio Alcotán. No obstante, el alcalde ha advertido de que el mar podría abrirse paso por otros puntos, alertando de que algunas decisiones técnicas previas podrían agravar la situación.
Bella ha lamentado que no se atendieran las advertencias municipales sobre la ubicación más vulnerable para el aporte de arena, asegurando que la diferencia de altura entre zonas podría provocar nuevos daños. “Estamos ante la crónica de una muerte anunciada”, ha señalado, defendiendo la necesidad de “buena voluntad” para salvar Matalascañas y su litoral, clave también para la protección de Doñana.
Asimismo, ha recordado que en ocasiones anteriores el Ministerio ya ha actuado en tramos del paseo marítimo que han demostrado ser más resistentes, apostando por aplicar ese modelo en el futuro. La comisión técnica municipal continúa recopilando proyectos antiguos y evaluando el alcance total de los daños.
Riesgos ambientales y actuación de la UME
El alcalde ha advertido de que los daños no afectan únicamente a la línea de costa, sino también al encauzamiento de aguas residuales, lo que podría derivar en un problema ambiental grave si llegara a verse comprometida la depuradora de Matalascañas.
En cuanto a la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) por el riesgo de colapso de algunos edificios, Bella ha explicado que, tras el informe técnico realizado, el Ayuntamiento ha actuado reforzando el edificio Alcotán y continúa trabajando en la protección de otras zonas afectadas donde residen familias.
Finalmente, el regidor ha apelado a la responsabilidad de todas las administraciones para actuar con rapidez. “Son cientos de familias las que viven de este núcleo turístico, fundamental para la comarca. No es lógico que cuando Doñana tiene un problema miremos hacia otro lado”, ha concluido.

