El joven, de origen marroquí, viajó oculto en la parte inferior del vehículo desde Ceuta hasta las inmediaciones de Jerez, donde pidió auxilio al quedarse sin fuerzas.
Un menor de 17 años y de origen marroquí consiguió cruzar el Estrecho de Gibraltar escondido en la parte inferior del autobús del Real Valladolid, después del partido que el conjunto vallisoletano disputó este domingo frente a la AD Ceuta en el estadio Alfonso Murube. El joven fue localizado y auxiliado durante la noche en las inmediaciones de Jerez de la Frontera (Cádiz).
La expedición del Real Valladolid emprendió el regreso desde Ceuta a bordo de un ferry con destino a Algeciras. El menor habría conseguido introducirse en la estructura inferior del autobús antes de que el vehículo embarcara en el puerto. De esta forma, permaneció oculto durante los aproximadamente 45 minutos de travesía marítima y continuó en esa posición durante más de una hora de recorrido por carretera.
Los jugadores escucharon sus gritos
Cuando el autobús circulaba por la provincia de Cádiz, el menor comenzó a quedarse sin fuerzas y pidió ayuda desde la parte inferior del vehículo. Los jugadores que viajaban en el autocar escucharon los golpes y los gritos y avisaron de inmediato al resto de la expedición.
El vehículo se detuvo en una estación de servicio próxima a Jerez. Allí, varios miembros de la plantilla ayudaron al joven y le proporcionaron agua, comida y ropa mientras esperaban la llegada de los servicios de emergencia. El médico del equipo también le prestó asistencia inicial.
La comunicación con el menor fue inicialmente complicada porque no hablaba español. Finalmente, la expedición recurrió a herramientas de traducción y a una intérprete para poder comunicarse con él en árabe.
Bajo la tutela de la Administración
Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Guardia Civil y servicios sanitarios. El menor fue atendido y posteriormente quedó bajo la tutela de la Administración autonómica, que se encargará de su ingreso en un centro de protección de menores.
El viaje del Real Valladolid continuó posteriormente hacia la capital vallisoletana. El equipo había regresado de Ceuta tras empatar 1-1 ante el conjunto local, pero el resultado deportivo quedó marcado por el inesperado episodio ocurrido durante el trayecto de vuelta.
