El caso se ha registrado en Cortegana y eleva a 69 los contagios confirmados en la comunidad durante 2026.
Andalucía ha alcanzado los 69 casos humanos de fiebre del Nilo Occidental en lo que va de 2026 después de que la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias haya confirmado un nuevo caso en San Telmo, entidad singular de Cortegana (Huelva).
La confirmación del caso se ha producido tras la realización de pruebas diagnósticas complementarias, según ha informado la Consejería, que ha establecido las correspondientes medidas de seguimiento y control.
Del total de casos registrados este año en Andalucía, 39 han sido leves y 30 han desarrollado enfermedad neuroinvasiva. En total, 34 personas han requerido ingreso hospitalario y actualmente permanecen cuatro pacientes ingresados. La cifra de fallecimientos asociada a la enfermedad se sitúa en tres personas.
Huelva mantiene varias áreas en alerta
La situación epidemiológica también ha experimentado cambios en diferentes puntos de Andalucía. En la provincia de Huelva, la alerta ha finalizado en San Bartolomé de la Torre, mientras que continúan declaradas como áreas en alerta Almonte, Beas —en la entidad de Candón—, Gibraleón, Huelva capital y Moguer y Palos de la Frontera, en la zona de Mazagón, según la actualización difundida por la Consejería.
En el conjunto de Andalucía son actualmente 25 los municipios declarados como áreas en alerta por circulación del virus del Nilo Occidental.
Estas declaraciones implican el refuerzo de las labores de vigilancia entomológica, animal y humana, además de medidas de información a la ciudadanía y actuaciones de control de los mosquitos transmisores.
La Consejería también ha actualizado la situación en otros puntos de la comunidad tras detectarse positividad del virus en la vigilancia entomológica. Entre ellos figuran Las Cuartillas, en Mojácar (Almería), y La Carlota (Córdoba), mientras que se ha incorporado Peñaflor (Sevilla) a las zonas en alerta. Asimismo, se ha prorrogado la alerta en La Puebla del Río (Sevilla) hasta el 23 de octubre.
Medidas de vigilancia y prevención
La declaración de un área en alerta supone intensificar las actuaciones destinadas a detectar la circulación del virus y controlar las poblaciones de mosquitos. También se refuerzan las acciones de comunicación dirigidas a la población para promover medidas de protección frente a las picaduras.
La vigilancia se desarrolla mediante el seguimiento de mosquitos, animales y posibles casos humanos, con el objetivo de detectar la circulación del virus y aplicar las medidas correspondientes en cada zona.
La evolución de la situación puede implicar la modificación de las áreas declaradas en alerta en función de los resultados de los controles realizados por las autoridades sanitarias.
