La organización agraria alerta de ofertas de compra por debajo de los costes de producción, posibles acuerdos para fijar precios y presuntas irregularidades en el etiquetado. La campaña, marcada por el calor y la falta de lluvias, amenaza la rentabilidad de numerosos agricultores.

ASAJA-Sevilla presentará la próxima semana denuncias ante las administraciones autonómica y central por posibles irregularidades en la comercialización de la aceituna de mesa. La organización agraria considera que determinadas operaciones podrían incumplir la Ley de la Cadena Alimentaria y la normativa de competencia y etiquetado, en una campaña que califica de «catastrófica y ruinosa» para los productores.

El secretario general técnico de ASAJA-Sevilla, Eduardo Martín, ha explicado que los servicios técnicos y jurídicos de la organización están recopilando información sobre ofertas de compra por debajo de los costes de producción, posibles acuerdos para fijar precios y presuntas irregularidades en la identificación de la variedad y el origen de aceitunas importadas.

La iniciativa pretende trasladar estas situaciones a las autoridades competentes para que puedan ser examinadas y, en su caso, se determinen las responsabilidades correspondientes.

Precios que no cubren los costes de producción

Uno de los principales problemas que denuncia ASAJA-Sevilla es la diferencia entre los precios ofrecidos por la industria y los gastos que afrontan los agricultores para producir y recolectar la aceituna.

Según los datos facilitados por Eduardo Martín, los costes de producción y recolección del olivar tradicional, con recogida mediante ordeño, se sitúan entre 0,93 y 1,23 euros por kilo.

La situación resulta especialmente complicada para las aceitunas de pequeño tamaño, conocidas como «perdigón», cuyo precio de compra puede rondar los 0,40 euros por kilo, mientras que únicamente la recolección cuesta alrededor de 0,50 euros.

Esta diferencia hace que, en determinados casos, los ingresos ni siquiera permitan cubrir los gastos de recogida. Además, destinar variedades como la gordal y la manzanilla a la producción de aceite tampoco representa una alternativa rentable para muchos agricultores debido a su bajo rendimiento graso.

Ante este escenario, algunos productores han optado por paralizar temporalmente la recolección, bien por no encontrar compradores para sus cosechas o porque continuar trabajando supone asumir nuevas pérdidas.

Sospechas sobre una posible fijación de precios

ASAJA-Sevilla también está investigando la coincidencia de los precios ofrecidos en distintos puntos de compra de la provincia, especialmente para variedades como la gordal, la manzanilla y la hojiblanca.

Según ha señalado Martín, esta coincidencia ha despertado sospechas sobre una posible actuación coordinada entre compradores. La organización trasladará la información recopilada a las autoridades de competencia para que analicen si existen indicios de prácticas contrarias a la normativa.

A estas cuestiones se suman las posibles irregularidades en el etiquetado de aceitunas importadas. ASAJA advierte de que algunos productos podrían comercializarse con indicaciones sobre la variedad o el origen que no se corresponderían con su procedencia real.

La organización reclama una identificación clara de ambos datos en los envases y defiende que los acuerdos comerciales internacionales deben garantizar unas condiciones de competencia equilibradas.

El calor y la falta de lluvias reducen la cosecha

La campaña de verdeo también está sufriendo las consecuencias de las condiciones meteorológicas. Las altas temperaturas registradas durante septiembre, un mes fundamental para la recogida de la gordal y la manzanilla, han provocado el arrugado de parte de la aceituna y una reducción de su calibre.

Esta circunstancia dificulta que el fruto alcance los tamaños exigidos por los compradores y limita las posibilidades de destinarlo al consumo como aceituna de mesa.

ASAJA-Sevilla estimó inicialmente una reducción de alrededor del 30% respecto a las previsiones de producción para el verdeo, aunque teme que el descenso final pueda ser superior. La organización considera prematuro establecer una estimación global de las pérdidas económicas mientras la campaña continúa en marcha.

Sin movilizaciones por el momento

Pese a la gravedad de la situación denunciada, ASAJA-Sevilla no prevé, por ahora, convocar movilizaciones ni sumarse a la manifestación anunciada por la Unión Extremadura para el próximo 20 de octubre en Mérida. La organización señala que los agricultores se encuentran en plena campaña de recogida.

Su prioridad inmediata será completar la recopilación de información y presentar las denuncias ante las administraciones correspondientes.

Por último, Eduardo Martín ha pedido a la industria que actúe con responsabilidad y tenga en cuenta la situación económica de los productores. La organización advierte de que la repetición de campañas con precios por debajo de los costes podría poner en peligro la continuidad de explotaciones agrícolas y de una actividad fundamental para la economía y el mantenimiento del territorio rural sevillano.

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